FESTIVALES — 11/09/2017 at 8:53 am

Algunas gambetas y otras magias que dejó El Porvenir

por

Victoria Casaurang, Lucila Quarleri y Laura Petracca

Pasó El Porvenir por el Club Cultural Matienzo dejando teatro sub 30 de todos los colores. Durante todo agosto, los directores nombrados para conformar esta edición por sus antecesores del festival pasado, se armaron en cuatro grupos y ofrecieron una grilla tipo fixture de tres obras distintas por semana. El resultado, como es de esperarse en estas selecciones sólo condicionadas por la cuestión etaria, fue la variedad entre las propuestas. Acá nuestro recorrido por este intenso picadito.

RIS – II. Lo Imaginario de Mateo de Urquiza

Un equipo de veinte jugadores

El Grupo A salió a mostrar estéticas bien diferentes desde códigos propios de esta generación. Entre el futurismo de Santiago Nader en La clase de Rikudim con su escenografía de leds y el costumbrismo de A medio camino de Julieta Filippini con esa ambientación casi cinematógrafica del sur de los Estados Unidos, le dejamos un rato más la pelota a Entrevistas frustradas a bailarinas exitosas de Belén Arena. Se abre el telón y los veinte cuerpos en escena nos impactan de lleno para luego hacernos andar entre el fino borde del límite de la ficción durante todo el (explícitamente reconocido) excedido tiempo de la puesta. Así, la constante pregunta de hasta dónde texto y hasta dónde improvisación y la sensación a performance en donde, sin palabras, nos vamos comprometiendo desde el público desde otros costados emocionales en esta especie de biodramas que comparten la misma pasión por la danza entre experiencias tan disímiles como las que puede contar un docente del San Martín, una agente de prensa, una bailarina con trayectoria y una debutante (literal), por nombrar algunos de los destacados entre todo el colectivo propuesto.

Pararla de pechito

Entre las propuestas del Grupo B, dos disparan sus argumentos desde una clara perspectiva de género. Volvamos a esos pases precisos entre esos cuerpos y esos textos. Por un lado, Princesa del futuro la obra de Paula Cancela que parte del libro de Gabriela Mansilla, Yo nena, yo princesa para poner en discusión las formas preconcebidas de la infancia. Acá, la estética futurista abraza la multiplicidad de disciplinas y nos ponen el trabajo de Manuel Fanego bien arriba en este cruce de géneros en donde el cuerpo del actor sobredimensiona la ficción de la princesa que representa. Por el otro, Wache de Facundo Biaggioni y todo ese relato de cuerpos en un espacio enmascarado de ritual. Sutil seducción en el juego de sombras y materia que se degenera, transforma y vuelve a señalar en sus heridas más profundas.

Princesa del Fururo de Paula Cancela

Camiseta bien transpirada

Llegamos a la tercera semana del festival y nos encontramos con las obras del Grupo C y todo un despliegue de novedosos recursos para hablar de grandes las grandes temáticas universales. La fecha es bien poderosa y nosotros nos quedamos con las formas de contar los vínculos de Amores y Fragmentos de Juan Pablo Barrios en tres escenas de movimientos originales y con actrices muy versátiles. En los veinte minutos de la pieza, pasamos por una historia de amor imaginada por tres mujeres desde las suposiciones de lo que puede ser; un juego de parejas que encarnan el mismo diálogo pero desde vínculos en apariencia diferentes y un cierre de originales juegos coreográficos.

De frente y en tacones

El Grupo D nos presenta tres obras que apuntan a lo femenino como zona de conflicto atravesada por relatos hegemónicos. Entre el manejo performático de los cuerpos en La joven de las rosas de Cecilia Slamecka y el recorrido que las cuatro actrices de Conmover de Danae Cisneros logran desde un fuerte apoyo en la iluminación por las distintas etapas de la vida de una mujer, apuntamos todo lo que queda del partido al contundente cierre de las maravillosas Mc-K (Las Makallister) de Diego Palacios Stroia. Es que este original dúo de transformistas exiliadas en un container con deseos de llegar a Maiame, las hermanas Anala Anama, nos llevan desde el  lamento poético a la euforia del rap/trap para enamorarnos fuerte desde el escenario. Podriamos decir que fue la versión mostra de los IKV que estábamos necesitando para cerrar esta edición con los tacones bien en punta.

Artículos relacionados

El porvenir está llegando al final
El Porvenir está a pleno en su séptima edición
Nuevos artistas, nuevas propuestas, nueva edición del Porvenir
El Porvenir juega su novena edición