IMPERDIBLES, RESEÑAS — 12/07/2013 at 4:21 pm

El loco y la camisa

por

“El teatro no es un espejo de la vida. Es una lente de aumento” Mayakovski

Todo parece ser un día más en la vida de una familia de clase media de zona sur. Un living-comedor y un marido que lee el diario en la mesa mientras la mujer intenta ganar terreno para planchar. Ella habla, él no escucha; hay puja, hay tensión encubierta. El hijo, Beto, aparece con un arma, no le dan bola hasta que se dispara y se arma tremenda batahola, sale y regresa exaltado por los gritos, como si no hubiese estado ahí, aunque resulta que está más presente que todos. “Tengo que venir a disparar para que la escuches a mamá” le zampa a su padre. Pasa que la madre se come cualquier excusa de su marido con tal de no afrontar la patética realidad en la que está inmerso su matrimonio.

En el interín, la hija, María, está nerviosa, hoy viene el novio a la casa por primera vez y no sabe cómo pedirle a su hermano que se esconda en su habitación. Será que ella no quiere mostrar la locura de su familia en este primer encuentro, porque es indudable que Beto es muy particular, habla sin pelos en la lengua, como si no escuchara lo que le dicen para después retrucar todo con una inteligencia extraterrestre.

EL loco y la camisa IMPERDIBLE 2016
Ph. Mariana Fossatti

Y María no solo se avergüenza de su hermano, sino también de su casa, de las milanesas a la napolitana de su mamá y hasta del barrio donde se crió y sigue viviendo. Ahora tiene un novio de zona norte, y aspira a irse para arriba “Mariano es una persona diferente, es distinto a nosotros.” De lo que no se percató es que esas apariencias muchas veces son engañosas y que para tener la casita en un barrio mejor, quizá haya que dejar en la calle a una vieja, o que para tener una camioneta, seguramente haya que ser un poco garca.

Dicen que los locos, como los niños, nunca mienten, quizá exageran un poco, pero ven la realidad con una claridad atinadísima. Es así como después de un rato de simulacro de familia normal, asoma la cabeza este loquito que decide no esconderse y le saca la ficha al muchacho de pelo engominado; sucede que no se banca el tonito condescendiente de su flamante cuñado y sin vueltas le explica “cuando te saques la careta, voy a ir a pasear con vos.” A esta altura del partido, el aire  no se corta ni con un cuchillo, y seguramente ayude recordar que la locura es un plato que debería servirse frío, porque en caliente, si explota, se pudre todo.

Hay pocos placeres en esta vida como descubrir joyitas en la cartelera porteña. Habrá que seguir más de cerca a la Compañía Banfield Teatro Ensamble porque se las trae sin lugar a dudas. Con una propuesta llena de humor pero ahondando en las profundidades de la mugre bajo la alfombra, logra una de esas obras cortitas y al pie, pero que genera una interesante reflexión en torno a todos esos trapitos que nunca se sacan al sol. Sin caer en lugares comunes, retrata la mediocridad de nuestra sociedad, con la violencia que se despliega en una gran variedad de matices. Y la locura, ese tema tan manoseado, aparece aquí como parte intrínseca de la familia común, corriéndola de su marginalidad para convertirla en portavoz de los secretos mejor (o peor) guardados.

Como buen ensamble, el elenco se consagra en una homogeneidad tan talentosa como sorprendente, haciéndonos olvidar que estamos ante una ficción y logrando, como pocas veces, la sensación de estar verdaderamente espiando por la mirilla. Se destaca el trabajo coreográfico y el despliegue físico de los actores, sobre todo el de Julián Paz Figueira que pareciera convertirse en un muñequito de plastilina. Nelson Valente dirige los hilos de una puesta simple pero sumamente real, logrando marcar un ritmo impecable al compás de un teatro para aplaudir de pie. Chapeau!

Ficha técnico artística

Dirección y Puesta en Escena: Nelson Valente

Autoría: Nelson Valente, en colaboración con los intérpretes

Actuación:  Julián Paz Figueira, Lide Uranga, Ricardo Larrama, Soledad Bautista, José Pablo Suárez

Asistencia de dirección: Mariana Fossati

Diseño de Escenografía: Luciano Stechina

Diseño Gráfico: Mariana Fossatti

Producción: Banfield Teatro Ensamble

Este espectáculo formó parte de los siguientes eventos: Festival Zonal de Teatro para Adultos 2009 (Zona Conurbano); I Festival de Artes Escénicas “Buenos Aires Gran”; Festival Provincial de Teatro para Adultos 2009; La Noche de los Teatros 2011; VII Festival Internacional de Teatro “Cumbre de las Américas”, Mar del Plata 2011 (Premio Mejor Espectáculo y Mejor Actor Protagónico); Festival Internacional de Teatro de Terragona 2013.

TEATRO EL PICADERO

Pasaje Santos Discepolo 1857 

facebook.com/teatropicadero

Martes 21:00 h

Entradas desde $ 250,00

Duración 80 minutos

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