ARCHIVO — 25/07/2012 at 1:14 pm

Lúcido

por

Hace años que Lucas tiene el mismo sueño y ha decidido entrenarse para dominarlo: el sueño lúcido, la técnica del durmiente, una práctica psicoanalítica para controlar el horror que se reanuda noche tras noche ¿Pero acaso la realidad se organiza de manera tan higiénica? ¿Los fantasmas respetan sus territorios o el arco iris se rebela y trenza sus colores en una flor rabiosa?

Prisioneros de una fruta desgajada, los miembros de una familia intentarán un reencuentro. En una realidad en donde la lucidez es imposible, en donde vigilias varias hacen su trabajo de reunión y destrucción.


– Volvió hecha un tornado de venganza esa chica. Quiere su riñón prestado ¿Te das cuenta? Quiere que le devuelvas el riñón que te donó (Teté).

– Mi psicólogo es gestáltico y me llevó mucho tiempo entender que yo soy una forma y vos sos otra, mamá. Estoy practicando la oposición. Si vos te parás,  yo me siento, si vos pensás en mi vida yo pienso en mi muerte que toca la puerta (Lucas).

 

Cabe destacar el peculiar trabajo de sonido que Aldana Contrera aplica al texto de Rafael Spregelburd. En un tono romántico extraño, deliberado, los susurros, las baladas, los aplausos chiquitos y largos tienden puentes hacia un pasado que no ve pero escucha. El humor de la pieza se engancha singularmente con este ecosistema sonoro.

Se destaca, asimismo, la original interpretación de Gustavo Pelato.

 

Ficha Técnica

Intérpretes: Armenia Martínez, Delfina Danelotti, Gustavo Pelato, Natan Skigin

Escenografía: Rafael Perczyk y Ayelén Gravina

Vestuario: Paz Agustina Perczyk y Rafael Perczyk

Música original: Tomás Lidejover

Asistente de dirección: Lucía Martínez Bayón

Prensa: Maya Kerschen

Dramaturgia: Rafael Spregelburd

Adaptación y Dirección: Aldana Contrera

 

Artículos relacionados

¿A dónde van los muertos? (Lado A)
IX FIBA
Spam
Se viene el Festival de Avignon, mucho teatro argento-francés