ARCHIVO — 25/04/2014 at 10:36 am

Maquimaiu (La Dedicatoria)

por

Los primeros amores, no sé qué tienen

Se meten en el alma, salir no pueden.

(Anónimo. Canción popular española)

En el alma y, hoy por hoy, en el disco rígido. Ahí –en esos dos “ahí”- revolvió Maia Muravchik para crear este biodrama que aborda el pedacito de la vida en que queda el amor de juventud, a partir de un chat.

Una historia pequeña que, como todas las buenas, toca fibras universales en nosotros. Maquimaiu se acerca sin ínfulas al momento en que una relación hace su cortocircuito final. Con una lupa que busca magnificar, no los motivos (¿los captaremos, alguna vez?) sino las actitudes melodramáticas que toman posesión de nosotros. Y ese absolutismo del primer amor que ceba las emociones hasta la hipérbole alcanza a la vez la certera tecla del humor.

Maqui y Maia toman las esquinas de un escenario despojado que pone el acento en las actuaciones y se vuelve cuadrilátero en la contienda virtual. Maia se desdobla a su vez en el relato de Johana Zambón, dedicado a situar al público; casi voz en off pero siempre in en lo que a la escena se refiere.

Y en una época en que la comunicación por chat pareciera volver toda relación fría y mediatizada, pendiente de un sonido electrónico, Maquimaiu apela a contar exactamente el reverso: logra hacer palpable la calidez de todo vínculo –incluso en ese soporte- devolviéndole la tersura de la voz que en ese momento es imagen sensible en nuestra cabeza. Ayudada por una música que todo lo envuelve y un trabajo con la luz que parece iluminar la cercanía.

La dirección de Dennis Smith –también colaborador autoral- juega el partido justo con las miradas al público y entre las actrices, para dar cuenta de ese extraño espacio que se hace dentro de uno para conectar con el otro. Donde las distancias pueden ser inmensas cara a cara, e ínfimas estando separados por mil casas.

Una obra que habla de la comunicación en los vínculos. Y su imposibilidad. Que no se debe a las “nuevas tecnologías” o “redes sociales” y que es tan vieja como la red social que teje el hombre. Cuando cada uno parece en una isla distante, enviando un barco de papel henchido de sí y condenado a deglutirse a sí mismo en agua.

Ficha técnico-artística

Dirección: Dennis Smith

Actuación: Maia Muravchik, Maqui Figueroa, Johanna Zambon

Dramaturgia: Maia Muravchik

Colaboración Autoral: Dennis Smith

Diseño de Luz: Claudio Del Bianco

Música original: Maqui Figueroa

Asistencia: Mauro Cosiansi Estévez

Diseño Grafico: Rosa Domínguez para www.rodg.com.ar

Prensa: Debora Lachter

Producción General: Maia Muravchik

ELKAFKA ESPACIO TEATRAL

Lambaré 866

Teléfono 4862-5439

Artículos relacionados

Escandinavia
Piedra sentada, pata corrida
El Ciclo Mendelbaum (100% musical)
El puente azul