ARCHIVO — 03/11/2015 at 4:19 pm

Pizarniketas Polígrafas (hay que irse a la bosta)

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Pizarniketas polígrafas se autoproclama muchas cosas además de su título. Por un lado es una dramaturgia basada en los poemas de Alejandra Pizarnik, por otro dice ser un manifiesto poético teatral, por otro quiere dar luz a lo comúnmente “trucho”, el género menor, a lo dejado de lado, y por otro, es un viaje hacia la infancia, a lo “pequeño”.

Pizarniketas poligrafas

Vemos una obra muy consciente de sí misma, de lo que quiere trasmitir y del lugar que quiere ocupar. Desde que arranca, la actriz está hablando con el acomodador vía walkie talkie y comentan lo que está sucediendo en la sala, todo se vuelve muy autorreferencial.

La única actriz de la obra, Ana Granato, está sola pero no. Está acompañada por un séquito de juguetes made in China con los que interactúa cual titiritera gigante que los controla y manipula. Tal como expresa esta cuasi animadora infantil, se va al mundo de lo pequeño para sentirse grande.

Con mucha reminiscencia a los Solos de Alejandro Catalán, quien tutoreó este proceso en el marco de La Bienal Arte Joven, la obra es un torbellino poético de intensidades y juguetes, comandado por una actriz habilidosa y con mucha presencia escénica. Tiene milimétricamente computado sus movimientos, entendiendo que todo en su cuerpo cuenta ese ser y hasta los objetos se convierten en una extensión de su propio organismo.

No se entiende,
si se siente,
se entiende

Creemos que eso mismo se pone en escena, un container de sentimientos hacia la infancia y hacia esos juguetes alguna vez discriminados, dándoles entidad y voz. Batman, Minnie, un pianito, la China Capuccina y su castillito de amigos, son los protagonistas que Granato organiza en un juego infantil atravesado por una densidad adulta, ya oscura, y se nota el agua que pasó debajo del puente.

Pizarniketas Polígrafas es irse a la bosta en cuestiones relacionadas con la estructura dramática, con darle una mano al espectador, en definitiva, con la lógica. Pero entendiendo que se basa en el género poético y no en la narración, tiene un changuí: los poemas están para sentirse, entenderse es lo de menos. Afortunadamente, se va a la bosta con la potencia actoral, que de tanta, nos hace entrar en ese viaje absurdo hacia el mundo mágico de la infancia.

Ficha técnico artística

Dirección: Gastón Santos

Actuación: Ana Granato

Diseño de luces: Claudio Del Bianco

Música: Diego Leroux

Vestuario: Virna Grace Cortinovis Reina

Maquillaje: Brenda Estefanía Pignolo

Video: Nicolas Purdía

Fotografía: Carolina Morera

Asistencia de escenario: Tomás Valenzuela

Asistencia de dirección: Camila Serra

Producción: Brenda Lucía Carlini

Coreografía: Emanuel Ludueña

Este espectáculo formó parte del evento: Bienal Arte Joven Buenos Aires 2015

LA GLORIA. ESPACIO TEATRAL

Yatay 890

Reservas: 3527-4420

lagloriateatral.com

Duración 60 minutos

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