ARCHIVO — 30/08/2017 at 7:17 pm

Próximo

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El amor en tiempos de Skype. Tolcachir explora un romance epistolar, pero con camarita; un vínculo en el que los integrantes no comparten espacio físico, sino momentos a la distancia. 

Foto/ Sol Schiller

Hay un famosa frase que dice que el teatro no es la vida, pero es lo que más se le parece (y si no la había, ya la inventamos). Con esa base, cabe reflexionar que la vida va mutando, va siendo atravesada por los cambios históricos, políticos, tecnológicos, y es interesante ver cómo el teatro elige expresar estos cambios. La gente se enamora por internet, y Próximo es una gran manera de representar esta nueva forma de amor sobre el escenario.

Un argentino en Australia y un español en España tienen un vínculo de amor y de desamor, por momentos de seducción, pero siempre lejos. Se relacionan y encuentran, compartiendo todo lo que las limitaciones de verse a través de una cámara les permite. Entre la distancia geográfica ficcional y la cercanía de los actores en escena, se genera un juego muy interesante. Por momentos, están al borde de rozarse físicamente pero la lejanía dramática sigue siendo tangible. Como cuando una persona ve a otra por Skype, el espectador sólo ve a los personajes y un poco de su transfondo que está en la periferia y se cuela dentro de la imagen. Así, de a pedazos recortados alrededor de la historia de amor a distancia, se va formando la historia de estos dos personajes, y alimentando el vínculo afectivo entre ellos.

Uno pobre y otro rico, uno alienado y otro famoso, los personajes cultivan intimidad donde no hay manera de abrazarse si no es con la intención. En una relación en la que no se comparte una cama o un beso, cada segundo de ver al otro en la pantallita se vuelve precioso. Próximo tiene, además del mérito de una puesta que muestra un aspecto de la vida moderna con acertada sensibilidad, el gran logro de las buenas historias de amor: que lo único que uno quiere es que los personajes finalmente se encuentren.

Ficha técnico artístico

Dramaturgia y Dirección: Claudio Tolcachir

Actuación: Santi Marín, Lautaro Perotti

Iluminación: Ricardo Sica

Escenografía: Sofía Vicini

Vestuario: Cinthia Guerra

Diseño Gráfico: Pauli Coton

Asistente Artísitica: Cinthia Guerra

Asistente de Iluminación: Lucía Feijoó

Prensa: Marisol Cambré

Producción ejecutiva: Timbre4, Maxime Seugé, Jonathan Zak

Producción: Complejo Teatral De Buenos Aires

TIMBRE 4

México 3554

Teléfono:4932-4395

timbre4.com

Duración: 70 minutos

Hasta el 05/11/2017

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