FESTIVALES, NOTICIAS — 10/10/2013 at 5:36 pm

¡Se largó el FIBA!

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La apertura del FIBA fue una fiesta. El dique 2 de Puerto Madero fue el escenario de Fous de Bassin (Locos del agua), el espectáculo fantástico con que Buenos Aires le dio la bienvenida a este IX Festival Internacional que estará desarrollándose hasta el 20 de octubre y que ya rompió todos los récords, con un 80 por ciento de entradas vendidas.

Con el Puente de la Mujer como telón de fondo y una noche en la que clima acompañó la propuesta, la compañía francesa Ilotopie volvió a intervenir un espacio urbano para convertirlo en un gran estallido de arte, como viene haciendo desde el año 1980. Los personajes, las acrobacias y los vestuarios, sumados a la combinación agua-fuego, hicieron de este espectáculo algo insólito en nuestra ciudad.

La fiesta de fuegos artificiales que coronó el trabajo que habían iniciado la música infantil, el espíritu de circo y los personajes de cuento: recuperar en los 20 mil presentes el asombro de un chico.

El primer fin de semana del festival arrancó a pura controversia con la obra De Macht der theaterlijke dwaasheden (El Poder de la Locura Teatral) del polémico Jan Fabre, que desde 1986 dirige la compañía Troubleyn/Jan Fabre. Este conglomerado de artistas representa la creación y la presentación del trabajo escénico del mismísimo Fabre (teatro, danza, ópera, proyectos cinematográficos), cuyo espacio funciona no solo como lugar de trabajo y ensayo, sino también como un laboratorio de formación e investigación independiente, orientada al cuerpo y al lenguaje.

Sin dudas las más de 4 horas de espectáculo plagado de locuras teatrales, dieron de qué hablar; no fueron pocos los que salieron a fumarse un puchito para cortar un rato o los que directamente dijeron adiós para siempre.

Ya arrancaron las funciones de la otra obra de Jan fabre: Preparatio Mortis. Una performance muy onírica en torno a uno de los temas tabúes de todos los tiempos: la muerte. Hoy es la última función y si te avivás, conseguís entradas.

También se presentó la compañía mexicana Lagartijas tiradas al sol con su obra El rumor del incendio como lugar para repensar su historia guerrillera de los años ’60 y ’70. Un “documental escénico” a través de la ex guerrillera Margarita Urías Hermosillo quien sin darse cuenta se fue involucrando en los movimientos armados campesinos y hoy nos deja flotando la pregunta: ¿qué es lo que se relata a las nuevas generaciones?; muy conmovedora y reflexiva.

Pero si de controversias y debates se trata el FIBA, la obra Ein Volksfeind (Un Enemigo del Pueblo) de Thomas Ostermeier no se quedó atrás. Con una versión super actualizada del clásico, la obra abrió un debate con el público. Y el estreno marcó el tono al palo, entre opiniones de uno y otro espectador, terminaron haciendo hablar al director del Festival Darío Lopérfido que no hizo más que generar aún más quilombo en la sala, al punto de que los actores tuvieron que pedir a los gritos que los dejaran retomar la función; bien circo argento.

Pero no todo es teatro en este Festival, también arrancó el ciclo de cine con funciones gratuitas. Todavía quedan algunas funciones para ver La tragédie d’ Hamlet, de Peter Brook, basada en su producción de la obra de William Shakespeare estrenada en el Théâtre des Bouffes du Nord, París, y Brook par Brook, documental que retrata la vida del artista desde la mirada de su propio hijo. Un imperdible para los fantáticos del Théâtre du Soleil es Tambours sur la Digue de Ariane Mnouchkine, una fábula política y filosófica imaginada por Hélène Cixous que se desarrolla en una China mítica y arcaica, títeres humanos y un despliegue escénico espectacular.

Las charlas abiertas, mesas redondas y debates tuvieron su lugar en el punto de encuentro del festival (el Salón Real), y en las post-funciones de varias obras. Tuvimos el deleite de interactuar con grosos como Jan Fabre (que también presentó su libro Corpus Jan Fabre. Observaciones de un proceso creativo, de Luk Van den Dries), el escenógrafo alemán Jan Pappelbaum, y Gabriela Carrizo, la argentina que la rompe en Bélgica con sus coreografías, entre otros.

Este FIBA se las trae y por ahora no nos defrauda. Anoche fue el primer festejo con los elencos locales e internacionales y pudimos tirar unos pasitos y menear en un Salón Real plagado de teatro, talento y sobre todo, mucha buena onda!

Cobertura por Mariana Sísaro y Julieta Zeta

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